Respuesta corta: en muchos casos no, pero casi nunca es un sí rotundo. Depende de una cosa muy concreta: si tus radiadores son capaces de dar la potencia que necesita cada habitación con agua a 50 °C en lugar de a 70 °C.
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Y eso no se responde mirando el radiador. Se calcula.
Este es probablemente el punto donde más presupuestos se tuercen. Un instalador te dirá que valen, otro te dirá que hay que cambiarlos todos, y la diferencia entre ambos presupuestos serán 3.000 o 4.000 €. En este artículo tienes el criterio para saber quién tiene razón.
Por qué es un problema
Una caldera de gas o gasóleo produce agua a 70-80 °C sin despeinarse. Le da igual: quema combustible y la temperatura sale de ahí.
Una aerotermia no funciona así. Su rendimiento cae en picado cuanto más caliente tiene que producir el agua, porque el salto térmico que debe vencer el compresor es mayor. Estos son los órdenes de magnitud:
| Temperatura de impulsión | COP aproximado | Qué significa |
|---|---|---|
| 35 °C | 4,5 – 5,0 | Suelo radiante. El escenario ideal |
| 45 °C | 3,5 – 4,0 | Radiadores de baja temperatura. Muy razonable |
| 55 °C | 2,6 – 3,2 | Radiadores tradicionales bien dimensionados. Aceptable |
| 65 °C | 1,8 – 2,3 | Al límite. Muchos equipos ni llegan |
| 70 °C+ | — | Solo con equipos de alta temperatura |
La zona dulce de una aerotermia está entre 35 °C y 55 °C. Tus radiadores, en cambio, se dimensionaron para 70 °C.
Aquí está el conflicto: si bajas la temperatura del agua, el radiador da menos calor. Y si da menos calor del que la habitación necesita, esa habitación no alcanza la temperatura de confort.
La regla que te resuelve el 80 % de los casos
Un radiador emite calor de forma aproximadamente proporcional a la diferencia entre la temperatura del agua y la del aire de la habitación, elevada a un exponente de en torno a 1,3.
Sin entrar en la fórmula, esto se traduce en unos factores de corrección muy prácticos. Si tu radiador tiene una potencia de catálogo P medida a 70 °C, la potencia real que dará a otras temperaturas es aproximadamente:
| Temperatura de impulsión | Potencia real respecto al catálogo |
|---|---|
| 70 °C | 100 % |
| 60 °C | ~72 % |
| 55 °C | ~59 % |
| 50 °C | ~47 % |
| 45 °C | ~36 % |
Lee esa tabla despacio, porque es la clave de todo el asunto. A 50 °C, tus radiadores dan menos de la mitad del calor que daban con la caldera.
Eso no significa que no sirvan. Significa que solo sirven si estaban sobredimensionados, que es más frecuente de lo que parece: durante décadas se instalaron radiadores con márgenes muy generosos, y además muchas viviendas han mejorado su aislamiento desde entonces (ventanas nuevas, por ejemplo), con lo que hoy necesitan menos potencia que cuando se diseñó la instalación.
Cómo saber si los tuyos sirven
Necesitas hacer esto habitación por habitación. Tardarás una tarde y te puede ahorrar miles de euros.
Paso 1 — Calcula la potencia que necesita cada habitación
La forma correcta es un cálculo de cargas térmicas. La forma aproximada, suficiente para orientarte:
| Aislamiento de la vivienda | Zona A-B | Zona C-D | Zona E |
|---|---|---|---|
| Buena (obra reciente o rehabilitada) | 45 W/m² | 60 W/m² | 75 W/m² |
| Media (ventanas cambiadas, muros sin aislar) | 60 W/m² | 80 W/m² | 95 W/m² |
| Mala (sin reformar, ventanas antiguas) | 80 W/m² | 105 W/m² | 125 W/m² |
Multiplica los metros cuadrados de cada habitación por el valor que te corresponda. Suma un 15 % extra a las habitaciones con dos paredes exteriores o con ventanas grandes orientadas al norte.
Paso 2 — Calcula lo que da cada radiador ahora
Cuenta los elementos de cada radiador y busca la potencia por elemento. Valores orientativos a 70 °C:
| Tipo de radiador | Potencia por elemento a 70 °C |
|---|---|
| Aluminio, altura 60 cm | 130 – 160 W |
| Aluminio, altura 80 cm | 170 – 200 W |
| Hierro fundido, altura 60 cm | 110 – 140 W |
| Chapa de acero, panel simple | 90 – 120 W |
| Chapa de acero, panel doble | 160 – 200 W |
Multiplica por el número de elementos. Ese es el valor a 70 °C.
Paso 3 — Aplica el factor de corrección
Multiplica el resultado por 0,47 para saber qué dará ese radiador con agua a 50 °C.
Paso 4 — Compara
Si el resultado del paso 3 es mayor que el del paso 1, ese radiador sirve. Si es menor, esa habitación se quedará fría.
Un ejemplo real
Salón de 24 m² en Valladolid (zona D), vivienda con ventanas cambiadas pero muros sin aislar. Radiador de aluminio de 80 cm con 12 elementos.
Paso 1 — Necesidad: 24 m² × 80 W/m² = 1.920 W
+15 % por dos paredes exteriores = 2.208 W
Paso 2 — Radiador a 70 °C: 12 elementos × 185 W = 2.220 W
Paso 3 — A 50 °C: 2.220 × 0,47 = 1.043 W
Paso 4 — 1.043 W < 2.208 W → NO SIRVE
Este salón necesitaría el doble de superficie de radiador, o subir la temperatura de impulsión, o mejorar el aislamiento.
Haz esto en cada habitación. Lo normal es que algunas pasen holgadamente —los dormitorios pequeños suelen ir sobrados— y que fallen el salón y las estancias grandes con mucha superficie acristalada.
Tus cuatro opciones si no salen las cuentas
Opción A — Subir la temperatura de impulsión
Configuras la aerotermia para producir agua a 55-60 °C en lugar de 50 °C.
- Coste: 0 €
- Consecuencia: el COP baja de ~3,5 a ~2,6. Consumirás en torno a un 30 % más de electricidad, todos los inviernos, durante los 20 años de vida del equipo.
- Cuándo tiene sentido: cuando el déficit es pequeño (menos de un 15 %) y solo en algunas habitaciones.
Opción B — Ampliar o cambiar solo los radiadores que fallan
Cambias dos o tres radiadores por unos más grandes o de baja temperatura, y dejas el resto.
- Coste: entre 250 y 500 € por radiador instalado, según tamaño y dificultad
- Consecuencia: mantienes el buen COP en toda la instalación
- Cuándo tiene sentido: es la opción correcta en la mayoría de los casos. Casi nunca fallan todos los radiadores; suelen fallar dos o tres.
Los radiadores de baja temperatura son más grandes y en muchos modelos llevan un pequeño ventilador que multiplica su emisión. Están diseñados exactamente para trabajar a 45-50 °C.
Opción C — Mejorar el aislamiento
Si reduces la demanda térmica de la habitación, los radiadores actuales pasan a ser suficientes.
- Coste: muy variable. Cambiar ventanas, entre 400 y 900 € por hueco
- Consecuencia: reduces el consumo para siempre y con cualquier sistema de calefacción
- Cuándo tiene sentido: si de todas formas ibas a reformar. Es la inversión con mejor retorno a largo plazo, aunque sea la más cara de entrada.
Opción D — Aerotermia de alta temperatura
Existen equipos específicamente diseñados para producir agua a 65-80 °C, pensados para rehabilitación con radiadores existentes.
- Coste: entre 1.500 y 3.000 € más que un equipo estándar
- Consecuencia: conservas toda la instalación, pero el COP es estructuralmente más bajo (entre 2,2 y 2,8)
- Cuándo tiene sentido: en viviendas con radiadores de hierro fundido antiguos donde cambiarlos todos sería inviable, o en edificios protegidos donde no se puede intervenir.
El caso especial: radiadores de hierro fundido
Los radiadores antiguos de fundición tienen una particularidad que juega a tu favor y otra que juega en contra.
A favor: su enorme masa térmica. Tardan en calentarse, pero una vez calientes mantienen la temperatura durante mucho tiempo, lo que encaja bien con el funcionamiento continuo y suave que le gusta a la aerotermia.
En contra: su potencia por elemento es baja respecto al espacio que ocupan, y ampliarlos es complicado porque ya no se fabrican en los formatos antiguos.
En la práctica, con hierro fundido las opciones realistas suelen ser la D (equipo de alta temperatura) o una combinación de A y B. Y hay un detalle que casi nadie menciona: antes de decidir nada, hay que purgar y limpiar químicamente el circuito. Una instalación de fundición con 40 años acumula lodos que reducen la emisión de forma notable. Una limpieza en condiciones puede recuperar entre un 10 % y un 20 % de rendimiento, y cuesta bastante menos que cambiar radiadores.
Qué debe incluir el presupuesto
Cuando pidas presupuesto, exige que aparezca esto por escrito:
- Temperatura de impulsión de diseño, en grados. Si no la especifican, no han hecho el cálculo.
- Cálculo de cargas térmicas por estancia, no una estimación por metros cuadrados de la vivienda.
- Comprobación de emisores existentes, habitación por habitación, con la potencia corregida a la temperatura de diseño.
- SCOP estimado de la instalación completa, no el SCOP de catálogo del equipo.
- Limpieza química del circuito, si la instalación tiene más de 15 años.
Si un presupuesto dice «compatible con radiadores existentes» sin ninguno de estos datos, no es un presupuesto: es un folleto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar aerotermia con los radiadores que ya tengo?
En muchos casos sí, sobre todo si estaban sobredimensionados o si la vivienda ha mejorado su aislamiento desde que se instalaron. Pero hay que comprobarlo habitación por habitación, no de forma global.
¿Qué pasa si algunos radiadores valen y otros no?
Es el escenario más habitual. Se cambian solo los que fallan. No hay ninguna necesidad técnica de que todos los emisores sean iguales.
¿Es mejor cambiar a suelo radiante directamente?
Técnicamente sí: es el emisor ideal para aerotermia y te da el mejor COP posible. Económicamente, solo compensa si ya ibas a levantar el suelo por otra reforma. Instalarlo solo para la aerotermia añade entre 60 y 100 € por m² y una obra considerable.
¿Y los fancoils?
Son una opción intermedia interesante: trabajan bien a baja temperatura, ocupan menos que un radiador equivalente y además dan refrigeración en verano, cosa que un radiador no puede hacer. Su inconveniente es que llevan ventilador, con lo que hacen algo de ruido y necesitan mantenimiento de filtros.
¿Puedo mezclar suelo radiante y radiadores en la misma instalación?
Sí, pero necesitas control por zonas con temperaturas distintas, porque el suelo radiante pide 35 °C y los radiadores 50 °C. Se resuelve con válvulas mezcladoras. Encarece la instalación y hay que preverlo desde el diseño.
En resumen
- Tus radiadores dan menos de la mitad de potencia a 50 °C que a 70 °C. Ese es todo el problema.
- Sirven si estaban sobredimensionados o si tu casa ha mejorado su aislamiento. Se comprueba con el cálculo de los cuatro pasos, habitación por habitación.
- Lo normal no es que fallen todos, sino dos o tres. Cambiar solo esos es casi siempre la opción correcta.
- Subir la temperatura de impulsión es gratis hoy y caro durante veinte años.
- Con hierro fundido, limpia el circuito antes de decidir nada.
Precios orientativos a agosto de 2026. Los cálculos de este artículo son estimaciones divulgativas y no sustituyen el cálculo de cargas térmicas de un técnico competente, que es lo que debe respaldar cualquier presupuesto serio.
