Unidad exterior de aerotermia en pared, tipo monobloc

Aerotermia monobloc o partida: cuál elegir

Regla rápida: si la unidad exterior va a menos de 10 metros del cuarto de instalaciones y no vives en zona E, monobloc. Si hay más distancia, si el sitio de la unidad interior es complicado o si el clima es duro, partida.

La diferencia entre las dos no está en el rendimiento —ahí se llevan décimas— sino en qué circula por fuera de tu casa: agua en la monobloc, refrigerante en la partida. De ahí salen todas las demás consecuencias, incluidas las que te pueden costar dinero.

Este artículo te da el criterio para decidir sin depender de qué configuración le guste más a tu instalador, que es lo que suele determinar la propuesta que recibes.

Qué es cada una

Monobloc. Todo el circuito frigorífico va dentro de la unidad exterior: compresor, intercambiadores, válvula de expansión y refrigerante, todo sellado de fábrica. Hacia el interior de la vivienda solo salen dos tubos de agua, ida y retorno.

Partida, bibloc o split. El circuito frigorífico se reparte entre dos unidades: la exterior con el compresor y la interior —el hidrokit— con el intercambiador que cede el calor al agua. Entre las dos circula refrigerante, por tuberías de cobre que hay que montar, soldar y cargar en obra.

Esa es toda la diferencia física. Ahora, lo que implica.

Tabla comparativa

Concepto Monobloc Partida (bibloc)
Qué circula hacia el interior Agua Refrigerante
Circuito frigorífico Sellado en fábrica Se completa en obra
Manipulación de gases fluorados en obra No Sí, exige certificación
Distancia práctica entre unidades Hasta 10-15 m Hasta 30-50 m según fabricante
Riesgo de congelación del circuito exterior Sí, exige protección No
Espacio interior necesario Mínimo: colector y valvulería Hidrokit de unos 60 × 60 cm
Tamaño de la unidad exterior Mayor Menor
Peso de la unidad exterior Mayor Menor
Ruido exterior 40-55 dB 38-52 dB
Instalación Más rápida y sencilla Más laboriosa
Coste de instalación Menor Entre un 10 % y un 25 % mayor
Rendimiento en distancias cortas Equivalente Equivalente
Rendimiento en distancias largas Peor (pérdidas en tubería de agua) Mejor
Mantenimiento de gas No aplica Control de fugas según carga

Valores de mercado en gamas domésticas de 6 a 12 kW; varían por fabricante.

Las cuatro diferencias que de verdad deciden

Del resto de la tabla puedes prescindir. Estas cuatro son las que cambian una decisión.

1. El riesgo de congelación (contra la monobloc)

En una monobloc, el agua de tu circuito de calefacción sale al exterior. Si hay un corte de luz prolongado una noche de −8 °C, esa agua se puede congelar y reventar el intercambiador. La reparación es cara y la garantía no siempre la cubre, porque se considera falta de protección de la instalación.

Los equipos incorporan una función antihielo que hace circular el agua y activa una resistencia cuando la temperatura baja, pero esa función necesita corriente. Sin luz no hay protección.

Las soluciones son dos:

  • Mezcla de agua y glicol al 20-30 %. Es lo habitual. Cuesta unos cientos de euros, hay que renovarla cada 4-6 años y tiene un peaje técnico: aumenta la pérdida de carga y reduce ligeramente la transferencia de calor, restando unas décimas de rendimiento.
  • Trazado con vaciado automático, poco frecuente en vivienda.

En zona A, B o C esto es una nota a pie de página. En zona D y sobre todo en zona E, y muy especialmente si la vivienda queda sola temporadas largas, es un argumento serio a favor de la partida.

2. Los gases fluorados (contra la partida)

En una partida, el circuito de refrigerante se completa en obra: hay que abocardar o soldar tuberías de cobre, hacer vacío y liberar la carga. Eso solo lo puede hacer legalmente un profesional con certificación de manipulación de gases fluorados, según el Reglamento (UE) 517/2014 y el Real Decreto 115/2017.

Consecuencias prácticas para ti:

  • La calidad del montaje importa mucho más. Un vacío mal hecho o una unión defectuosa producen una fuga lenta que se manifiesta meses después como pérdida de potencia y aumento de consumo, y es de las averías más difíciles de diagnosticar.
  • Hay obligaciones de control de fugas según la carga de refrigerante equivalente del equipo, que en muchas máquinas domésticas queda por debajo del umbral, pero conviene comprobarlo.
  • No puedes cambiar de instalador con tanta facilidad si aparece un problema en el circuito frigorífico.

En una monobloc nada de esto existe: el circuito viene sellado, probado y cargado de fábrica, y el instalador solo conecta tubos de agua y electricidad. Es, con diferencia, la configuración con menos margen para el error humano.

3. La distancia (contra la monobloc en trazados largos)

Por una tubería de refrigerante puedes irte a 30 o incluso 50 metros con pérdidas asumibles. Por una de agua, no: cada metro de tubería exterior con agua a 40 °C pierde calor, y las pérdidas crecen con la distancia y con el frío ambiente.

En la práctica, con más de 10-15 metros entre la unidad exterior y el punto de conexión interior, una monobloc empieza a penalizar. Se puede compensar con aislamiento reforzado —y hay que hacerlo siempre, no solo en trazados largos—, pero llega un punto en que la partida es sencillamente la solución correcta.

Este es el criterio que más veces se pasa por alto: la unidad exterior en el jardín del fondo y el cuarto de calderas al otro lado de la casa.

4. El espacio interior (contra la partida)

Una partida necesita un hidrokit interior del tamaño de un frigorífico pequeño, más el depósito de ACS. En una monobloc, dentro solo hay valvulería, vaso de expansión y el depósito de ACS.

En una vivienda unifamiliar con cuarto de instalaciones esto da igual. En un piso puede ser decisivo: la diferencia entre que la instalación quepa en la galería o no quepa en ninguna parte.

Cómo decidir: cuatro escenarios típicos

Tu situación Elección
Piso o vivienda pequeña, unidad exterior en terraza a pocos metros, zona A-C Monobloc
Chalet con cuarto de instalaciones a más de 15 m de la unidad exterior Partida
Vivienda en zona E, o segunda residencia que queda vacía en invierno Partida
Sustitución de caldera con poco espacio interior disponible Monobloc
Obra nueva sin restricciones, zona templada Monobloc, por simplicidad y coste
Vivienda donde el ruido exterior es crítico (patio cerrado, vecino cercano) Partida, algo más silenciosa, y valorar ubicación

Si tu caso no encaja limpiamente en ninguna fila, es que la decisión no es importante en tu caso: elige la que te ofrezca el instalador que mejor documente el resto del proyecto.

Los mitos que circulan

«La partida rinde bastante más».
Falso en trazados normales. En distancias cortas la diferencia de SCOP entre configuraciones de un mismo fabricante son décimas, dentro del margen de la propia instalación. La ventaja de la partida aparece en trazados largos y, en menor medida, en frío extremo.

«La monobloc es la opción barata».
Es más barata de instalar, no de peor calidad. Hay equipos monobloc de gama alta y partidas de gama baja. La configuración y la gama son cosas distintas.

«Con monobloc no hay gases fluorados».
Los hay, pero dentro de la unidad, sellados de fábrica. Lo que no hay es manipulación en obra ni riesgo de fuga en las conexiones montadas en tu casa. La diferencia es real, pero no es que el equipo no lleve refrigerante.

«La monobloc hace más ruido».
Suele ser algo mayor porque el compresor está en el exterior, pero hablamos de 2 a 4 dB de diferencia en catálogo. Dónde pongas la unidad afecta mucho más que qué configuración elijas: un equipo silencioso en un patio de luces cerrado será más molesto que uno ruidoso en un jardín abierto.

Cuándo esta decisión no importa

Merece la pena decirlo: en la mayoría de viviendas unifamiliares con trazado corto y clima templado, monobloc o partida es la decisión menos relevante de todo el proyecto.

Importan mucho más, por este orden:

  1. El dimensionado de la potencia respecto a la demanda real de la vivienda.
  2. La temperatura de impulsión de diseño y el emisor.
  3. La ubicación de la unidad exterior, por rendimiento y por convivencia.
  4. La configuración del control y la curva de calefacción tras la puesta en marcha.

Si un comercial dedica media hora a explicarte las bondades de su configuración y ni menciona los cuatro puntos de arriba, la conversación va por mal camino.

Qué exigir en el presupuesto

Sea cual sea la opción, que aparezca por escrito:

  • Distancia real entre unidad exterior e interior y tipo de aislamiento de la tubería.
  • En monobloc y zona D-E: protección antihielo, tipo de anticongelante, porcentaje y periodicidad de renovación.
  • En partida: certificación de gases fluorados del instalador y longitud máxima admitida por el fabricante para ese modelo.
  • Bancada o soportes antivibratorios de la unidad exterior, y su elevación sobre el suelo.
  • Nivel sonoro declarado a la distancia a la que estará el vecino más próximo, no el valor de portada.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es más eficiente, monobloc o partida?
En trazados cortos, prácticamente igual. En trazados largos gana la partida, porque las pérdidas por la tubería de agua exterior crecen con la distancia. En clima muy frío, la partida suele mantener algo mejor el rendimiento.

¿La monobloc se puede congelar de verdad?
Sí, en un corte de luz prolongado con temperaturas bajo cero. Por eso en zona D y E se instala con mezcla anticongelante. En zona costera templada el riesgo es despreciable.

¿Puedo instalar una partida yo mismo o con un fontanero de confianza?
No. La conexión frigorífica exige certificación de manipulación de gases fluorados. Una monobloc la conecta cualquier instalador habilitado, pero eso no la convierte en bricolaje: sigue necesitando empresa instaladora y su correspondiente certificado.

¿Cuál necesita menos mantenimiento?
La monobloc, por no tener circuito frigorífico montado en obra. A cambio, si lleva glicol, hay que renovarlo periódicamente y comprobar su concentración. En la práctica, el mantenimiento anual es similar.

¿Cuál es mejor para un piso?
La monobloc en la mayoría de los casos, porque ocupa menos espacio interior y simplifica el montaje en una terraza o balcón. Si la unidad exterior tiene que ir en cubierta, lejos de la vivienda, la partida vuelve a tener sentido.

¿Existen monobloc que también refrigeren?
Sí, ambas configuraciones se fabrican en versión reversible. Que un equipo dé frío o no depende del modelo, no de si es monobloc o partida.

En resumen

  • La diferencia real es qué circula por fuera: agua en la monobloc, refrigerante en la partida.
  • Monobloc: más sencilla, más barata, sin manipulación de gases fluorados en obra y con menos margen de error de montaje. Su punto débil es el riesgo de congelación y las pérdidas en trazados largos.
  • Partida: mejor en distancias largas y clima frío, algo más silenciosa, pero exige instalador certificado y un montaje frigorífico impecable.
  • El criterio práctico: menos de 10-15 metros y zona A-C, monobloc; más distancia, zona E o vivienda que queda vacía en invierno, partida.
  • En la mayoría de proyectos esta decisión pesa menos que el dimensionado, el emisor y dónde acabe la unidad exterior. No dejes que la conversación se quede aquí.

Los rangos de precio, ruido y rendimiento son órdenes de magnitud del mercado a agosto de 2026 y no corresponden a ningún modelo concreto. Este contenido es informativo y no sustituye el estudio de un técnico competente.

MF

Martín Fernández

Editor de Casa Sin Gas

Investiga y contrasta fuentes técnicas, normativas y de mercado sobre aerotermia antes de publicar cada artículo. No es instalador ni técnico certificado: su trabajo es explicar con claridad lo que dicen los datos, no vender un equipo. Más sobre este proyecto →

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