Técnico realizando el mantenimiento de una unidad exterior de aerotermia

Mantenimiento de aerotermia: checklist anual

El mantenimiento de una aerotermia se divide en dos bloques claros: lo que puedes hacer tú en una tarde, sin herramientas especiales, y lo que exige un técnico habilitado, en parte porque la ley lo obliga a partir de cierta potencia. Confundir ambos bloques es lo que hace que la gente o bien pague de más por revisiones que podría hacer gratis, o bien se salte revisiones que sí son obligatorias.

Respuesta rápida

El mantenimiento de una aerotermia se divide en dos bloques: lo que puedes hacer tú en una tarde, sin herramientas especiales, y lo que exige un técnico habilitado, en parte porque la ley lo obliga a partir de cierta potencia.

2 bloquesLo que haces tú frente a lo que exige un técnico habilitado
2-4 añosRevisión RITE obligatoria en vivienda unifamiliar
AnualRevisión que piden muchos fabricantes para mantener la garantía

Aquí tienes el checklist completo, con qué hacer, cada cuánto y quién debe hacerlo.

Resumen: qué toca cada cuánto

Tarea Quién Frecuencia
Limpiar el intercambiador exterior de hojas y suciedad Cada 2-3 meses en otoño, antes del invierno
Comprobar la presión del circuito Mensual
Revisar y limpiar el filtro de agua Cada 3-6 meses
Purgar aire de radiadores y circuito Al inicio de temporada, o si oyes gorgoteo
Comprobar el desagüe de condensados Cada 2-3 meses
Revisar visualmente fugas o corrosión Cada 3 meses
Vaciar y limpiar el filtro del ACS, si lo lleva Según fabricante
Revisión de carga de refrigerante y estanqueidad Técnico habilitado Según potencia (ver tabla RITE)
Análisis de rendimiento (COP real, consumos eléctricos) Técnico habilitado Anual, recomendado por fabricante
Revisión de conexiones eléctricas y protecciones Técnico habilitado Según potencia (ver tabla RITE)
Comprobación de vaso de expansión y válvula de seguridad Técnico habilitado Anual, recomendado

Lo que puedes hacer tú

Ninguna de estas tareas requiere manipular el circuito de refrigerante ni abrir la carcasa del compresor. Son mantenimiento básico, del mismo tipo que limpiar el filtro de una campana extractora.

Limpiar el intercambiador exterior

La unidad exterior respira: absorbe calor del aire a través de un intercambiador de aletas de aluminio, y ese intercambiador acumula hojas, polen, pelusa y suciedad con el tiempo. Un intercambiador sucio reduce el caudal de aire y hace caer el rendimiento de forma directa, porque el equipo tiene que esforzarse más para el mismo resultado.

Cómo hacerlo: con el equipo apagado, retira a mano hojas y suciedad visible de las rejillas. Para las aletas, un cepillo suave o un chorro de aire comprimido a baja presión, nunca agua a presión directa ni objetos rígidos que puedan doblar las aletas de aluminio. Hazlo antes de que empiece el frío, en septiembre u octubre, y repásalo si vives en una zona con mucha vegetación cerca.

Comprobar la presión del circuito

Casi todos los equipos muestran la presión del circuito hidráulico en el display o en un manómetro visible. El rango habitual en frío está entre 1 y 1,5 bar (confírmalo con el fabricante). Revísalo una vez al mes: es la comprobación más rápida de todas y te avisa pronto si hay una fuga lenta.

Si está baja, puedes reponer agua tú mismo mediante la llave de llenado si el manual de tu equipo lo permite. Si tienes que reponer con frecuencia, hay una fuga en algún punto del circuito y eso sí toca revisarlo con un técnico.

Revisar y limpiar el filtro de agua

El circuito hidráulico lleva un filtro que retiene partículas antes de que entren en la bomba circuladora y el intercambiador interno. Con el tiempo se va colmatando y reduce el caudal.

Cómo hacerlo: localiza el filtro (suele estar cerca de la entrada de agua a la unidad interior), cierra las llaves de corte a ambos lados, desmonta la carcasa y limpia el cartucho bajo el grifo. Hazlo cada 3-6 meses, más a menudo el primer año tras la instalación, cuando el circuito suelta más residuos de obra.

Purgar el aire de radiadores y circuito

El aire atrapado reduce la circulación y puede ser origen del gorgoteo que se explica en aerotermia haciendo ruido. Purga cada radiador con la llave habitual hasta que salga agua sin burbujas, con el sistema apagado, al inicio de cada temporada de calefacción.

Comprobar el desagüe de condensados

Durante los ciclos de desescarche, la unidad exterior genera agua que debe evacuarse por un desagüe. Si ese desagüe se obstruye con hojas o suciedad, el agua puede acumularse y congelarse, empeorando el problema que el desescarche está intentando resolver. Revísalo un par de veces al año, sobre todo antes del invierno.

Revisión visual de fugas y corrosión

Cada tres meses, dedica cinco minutos a mirar: manchas de humedad bajo la unidad interior, corrosión visible en conexiones, aislamiento de tuberías deteriorado. No necesitas saber diagnosticar nada, solo detectar que algo ha cambiado desde la última vez que miraste.

Lo que exige un técnico

Estas tareas requieren herramientas de diagnóstico (manómetros, pinzas amperimétricas, detectores de fugas), formación específica y, en muchos casos, lo exige la normativa.

Qué dice el RITE sobre revisiones obligatorias

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), en su instrucción técnica IT-3, establece la periodicidad de las revisiones de mantenimiento según la potencia térmica nominal del equipo y el uso del edificio (frecuencias exactas vigentes, pueden variar por actualización normativa):

Uso de la vivienda Potencia del equipo Frecuencia orientativa
Residencial / vivienda unifamiliar Hasta 12 kW Cada 4 años
Residencial / vivienda unifamiliar Entre 12 y 70 kW Cada 2 años
Residencial / vivienda unifamiliar Más de 70 kW Contrato de mantenimiento obligatorio
Terciario (comercio, oficina) Hasta 12 kW Cada 2 años
Terciario (comercio, oficina) Entre 12 y 70 kW Anual

Frecuencias orientativas según instrucción técnica IT-3 del RITE. La mayoría de aerotermias domésticas están entre 6 y 16 kW, así que la mayoría de viviendas caen en el tramo de revisión cada 2-4 años (puede variar según tu Comunidad Autónoma). Solo empresas mantenedoras autorizadas por la delegación de Industria de tu comunidad pueden emitir el certificado oficial de esta revisión.

Importante: estas son las revisiones mínimas exigidas por ley. La mayoría de fabricantes piden una revisión anual para mantener la garantía comercial vigente sobre componentes críticos como el compresor, aunque legalmente no sea obligatoria hasta más adelante. Revisa las condiciones de garantía de tu equipo: es habitual que una avería fuera del plazo de garantía legal, pero dentro de la comercial, se rechace si no puedes acreditar el mantenimiento anual con factura.

Qué incluye la revisión técnica

  • Estanqueidad y presión del circuito de refrigerante. Detecta fugas antes de que vacíen el circuito y dañen el compresor.
  • Verificación de la carga de refrigerante. Una carga baja reduce rendimiento de forma progresiva, sin avisar con una avería evidente.
  • Comprobación de consumos eléctricos. Consumos anómalos en el compresor o en la resistencia de apoyo detectan desgaste antes de que falle del todo.
  • Revisión de conexiones eléctricas y protecciones. Por seguridad, más que por rendimiento.
  • Comprobación del vaso de expansión y la válvula de seguridad. Un vaso de expansión con la presión de aire incorrecta hace que el circuito hidráulico sufra más de la cuenta.
  • Calibración de sondas de temperatura exterior e interior, que si están desviadas hacen trabajar mal a la curva de calefacción.

Cuánto cuesta

Un contrato de mantenimiento anual con una empresa autorizada suele moverse entre 90 y 180 € al año para una vivienda unifamiliar (varía mucho según zona e incluya o no piezas). Una revisión puntual sin contrato, entre 60 y 120 €. Es una cifra pequeña comparada con lo que cuesta sustituir un compresor fuera de garantía por falta de mantenimiento acreditado.

Por qué esta división importa

El mantenimiento que puedes hacer tú previene la mayoría de las causas de bajo rendimiento del día a día: consumo alto por un intercambiador sucio, radiadores que no calientan por aire atrapado, ruidos por suciedad acumulada. Puedes repasar los síntomas concretos en consume mucho más de lo previsto y no calienta lo suficiente: una buena parte de esos casos se evita con este checklist.

El mantenimiento del técnico previene lo que no puedes ver: una fuga lenta de refrigerante, un desgaste eléctrico progresivo, una válvula de seguridad que no actuaría cuando debería. Ahí no hay atajo posible ni conviene buscarlo: no abras el circuito de refrigerante ni manipules componentes eléctricos internos por tu cuenta, es tanto un riesgo de seguridad como el motivo más habitual de perder la garantía.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer yo la revisión anual y ahorrarme el contrato de mantenimiento?

Puedes hacer todo el bloque de tareas de este checklist marcado como «tú». Lo que no puedes hacer legalmente ni de forma segura es la revisión del circuito de refrigerante, que exige cualificación específica y, según la potencia de tu equipo, está regulada por el RITE.

¿Qué pasa si no hago la revisión obligatoria del RITE?

Además del riesgo de una avería no detectada a tiempo, en caso de inspección puede suponer una sanción administrativa, y muchas aseguradoras piden acreditar el mantenimiento en vigor para cubrir un siniestro relacionado con la instalación térmica.

¿Mi aerotermia necesita mantenimiento aunque no dé ningún problema?

Sí. Las averías por falta de mantenimiento no suelen avisar con antelación: el compresor pierde rendimiento poco a poco hasta que falla de golpe. El mantenimiento preventivo es más barato que cualquier reparación mayor.

¿Cada cuánto debo limpiar realmente el intercambiador exterior?

Como mínimo una vez al año, antes del invierno. Si tienes árboles cerca, vives en una zona con mucho polen o cerca de una carretera con polvo, hazlo cada 2-3 meses durante la temporada de más uso.

¿El mantenimiento es distinto si el equipo lo instalé yo mismo o de segunda mano?

El mantenimiento técnico obligatorio no depende de quién instaló el equipo, sino de su potencia y del uso del edificio. Si el equipo no tiene garantía de fabricante vigente por no venir de una instalación certificada, es aún más importante llevar el mantenimiento al día, porque no tienes ese colchón de protección.

¿Cómo sé la potencia de mi equipo para saber qué frecuencia de RITE me aplica?

Está en la placa de características de la unidad exterior o en la documentación técnica que te entregó el instalador. Si no la encuentras, tu instalador o la empresa mantenedora puede confirmártela.

En resumen

  • El mantenimiento se divide en dos bloques: lo que puedes hacer tú (limpieza del intercambiador, presión, filtro, purgado, desagüe) y lo que exige un técnico (refrigerante, eléctrico, seguridad).
  • El RITE obliga a revisiones periódicas según la potencia del equipo, normalmente cada 2-4 años para una vivienda unifamiliar, aunque muchos fabricantes piden revisión anual para mantener la garantía comercial.
  • Solo una empresa mantenedora autorizada puede emitir el certificado oficial de la revisión del RITE.
  • Un contrato de mantenimiento anual cuesta bastante menos que una reparación mayor por falta de revisión.
  • Nunca manipules el circuito de refrigerante ni los componentes eléctricos internos por tu cuenta: es un riesgo de seguridad y la forma más rápida de perder la garantía.

Datos y precios orientativos a agosto de 2026. Las frecuencias del RITE pueden variar según Comunidad Autónoma y actualización normativa: confírmalas con tu empresa mantenedora autorizada. Este artículo no sustituye la revisión de un técnico competente.

MF

Martín Fernández

Editor de Casa Sin Gas

Investiga y contrasta fuentes técnicas, normativas y de mercado sobre aerotermia antes de publicar cada artículo. No es instalador ni técnico certificado: su trabajo es explicar con claridad lo que dicen los datos, no vender un equipo. Más sobre este proyecto →

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