Billetes de euro representando el gasto eléctrico de una aerotermia

Mi aerotermia consume más de lo previsto: 8 causas

Si tu aerotermia gasta claramente más de lo que te dijeron o de lo que marcan las tablas de referencia, en el 80 % de los casos no es una avería: es la curva de calefacción mal ajustada, la resistencia de apoyo entrando de más, o el sistema usado como una caldera de gas. Solo en el último escalón de esta lista hay un fallo real de la máquina.

Respuesta rápida

Si tu aerotermia gasta claramente más de lo previsto, en el 80% de los casos no es una avería: es la curva de calefacción mal ajustada, la resistencia de apoyo entrando de más, o el sistema usado como una caldera de gas.

80%De los casos de sobreconsumo no son una avería real
Curva de calefacciónLa causa más frecuente, con diferencia
7 puntosA revisar en orden antes de llamar al técnico

Antes de seguir, compara tu consumo con los valores de referencia por tipo de vivienda y zona climática que tienes en cuánto consume una aerotermia al mes. Si estás dentro de la horquilla, puede que simplemente hayas tenido un invierno frío. Si la superas con claridad, sigue leyendo: aquí tienes las ocho causas más habituales, ordenadas de la más frecuente a la más rara, con cómo detectar cada una y qué hacer.

Tabla resumen: síntoma → causa probable → qué hacer

Lo que observas Causa más probable Qué hacer
Consumo alto pero la casa está a gusto Curva de calefacción demasiado alta Bajarla en pasos de 2-3 °C
El display muestra «resistencia» o «apoyo» a menudo Resistencia eléctrica activándose de más Revisar dimensionado y curva
Algunas habitaciones no calientan bien y subes la consigna Radiadores insuficientes a baja temperatura Cálculo habitación a habitación
El equipo funciona casi sin parar a máxima potencia Fugas de calor de la vivienda (aislamiento) Termografía o revisión de cerramientos
El equipo enciende y apaga en ciclos cortos Mal dimensionado (sobredimensionado) Revisión por un técnico, ajuste de caudal
El consumo en kWh es normal pero la factura es alta Tarifa eléctrica no optimizada Cambiar a discriminación horaria y reprogramar
Apagas el sistema por la noche o al salir de casa Uso incorrecto tipo caldera (encendido/apagado) Dejarlo en funcionamiento continuo moderado
Consumo alto y ruidos, fugas o alarmas Fallo real del equipo Llamar al SAT

1. Curva de calefacción demasiado alta

Es, con diferencia, la causa más frecuente de sobreconsumo en instalaciones que funcionan bien. La curva de calefacción es el parámetro que decide a qué temperatura produce agua el equipo según la temperatura exterior. Viene de fábrica configurada de forma conservadora, es decir, produciendo agua más caliente de la que tu vivienda necesita realmente.

Cada grado de más en la temperatura de impulsión empeora el rendimiento del compresor, porque tiene que vencer un salto térmico mayor entre el aire exterior y el agua que produce.

Cómo detectarlo: tu vivienda está a una temperatura agradable, incluso calurosa en algunas zonas, y aun así el consumo es alto. Es la combinación clave: si estuvieras pasando frío, el problema sería otro.

Qué hacer: este es un tema lo bastante importante como para tener su propio artículo. Consulta curva de calefacción: cómo ajustarla y ahorrar un 20 % para el método paso a paso.

2. La resistencia de apoyo se activa de más

La mayoría de aerotermias llevan una resistencia eléctrica de apoyo para picos de demanda o arranques en frío. Esa resistencia tiene rendimiento 1: un kWh de luz da un kWh de calor, frente a los 3-4 kWh que da la bomba de calor con la misma electricidad. Si se activa a menudo, tu consumo se dispara.

Cómo detectarlo: algunos equipos muestran en el display o la app las horas que ha trabajado la resistencia. Si es un porcentaje significativo del total, ahí está buena parte de tu sobreconsumo.

Qué hacer: revisa en el menú del equipo (o pídeselo al instalador) la temperatura exterior a partir de la cual se permite su apoyo. Bien dimensionado, un equipo no debería necesitarla salvo en olas de frío puntuales. Si salta a menudo en condiciones normales, el problema real suele ser el punto 5 (dimensionado) o el 1 (curva).

3. Radiadores insuficientes para trabajar a baja temperatura

Si tienes radiadores heredados de una instalación de gas o gasóleo, es posible que no den suficiente potencia con el agua a 45-50 °C que le gusta a la aerotermia. La consecuencia habitual no es que pases frío sin más: es que subes la consigna o la curva de calefacción para compensar, y eso dispara el consumo en toda la instalación, no solo en la habitación afectada.

Cómo detectarlo: una o dos habitaciones concretas —normalmente el salón o las estancias con más superficie acristalada— nunca terminan de calentar, y para arreglarlo has ido subiendo la temperatura general del sistema.

Qué hacer: haz el cálculo habitación por habitación que explicamos en aerotermia y radiadores existentes. Casi siempre falla solo alguna estancia, no toda la instalación, y se soluciona cambiando esos radiadores concretos sin tocar el resto.

4. Fugas de calor de la vivienda

Ninguna aerotermia compensa un mal aislamiento. Si el calor se escapa por ventanas antiguas, puentes térmicos o una cubierta sin aislar, el equipo tiene que trabajar de forma casi continua para mantener la temperatura, y eso se traduce directamente en más kWh.

Cómo detectarlo: el equipo funciona a máxima potencia gran parte del día, incluso con temperaturas suaves. Notas corrientes de aire junto a ventanas o puertas. La factura es alta pese a tener la curva bien ajustada.

Qué hacer: una termografía con cámara infrarroja localiza los puntos de fuga en un par de horas, entre 100 y 250 €. No hace falta abordar toda la reforma de golpe: sellar juntas de ventanas y puertas ya nota en el consumo.

5. Equipo mal dimensionado

Tanto un equipo demasiado pequeño como uno demasiado grande consumen más de lo que deberían, aunque por motivos distintos. Uno pequeño trabaja siempre al límite y recurre a la resistencia de apoyo. Uno sobredimensionado hace ciclos cortos de encendido y apagado, que es el régimen donde peor rinde cualquier bomba de calor.

Cómo detectarlo: ciclos de arranque y parada frecuentes —enciende, alcanza temperatura enseguida y se apaga, varias veces por hora— apuntan a sobredimensionado. Funcionamiento casi permanente con la resistencia entrando a menudo apunta a infradimensionado.

Qué hacer: esto no se corrige desde el termostato. Pide a tu instalador que revise el cálculo de cargas térmicas original y compare la potencia del equipo con la demanda real de la vivienda. Si el error de dimensionado se confirma, en algunos casos se puede paliar ajustando el caudal de la bomba circuladora o los parámetros de modulación del compresor, pero un desajuste grande solo se resuelve cambiando el equipo. Consulta cómo se dimensiona correctamente una aerotermia para entender qué debería haber calculado tu instalador.

6. Tarifa eléctrica no optimizada

Esta causa no aumenta los kWh que consumes, pero sí lo que pagas por ellos, que es lo que realmente notas en la factura. Producir agua caliente sanitaria y calefacción en horas punta, con una tarifa plana o sin discriminación horaria, puede costarte fácilmente un 25-35 % más que hacerlo en horas valle.

Cómo detectarlo: revisa tu factura y compara el precio medio que pagas por kWh con el de tu tarifa en horas valle. Si tu sistema no tiene programada la producción de ACS ni la calefacción para aprovechar esas horas, estás pagando de más por el mismo consumo.

Qué hacer: contrata una tarifa con discriminación horaria y programa el equipo —sobre todo el depósito de agua caliente, que actúa como una batería térmica— para producir entre medianoche y las siete de la mañana.

7. Uso incorrecto: encender y apagar como una caldera

Es un error de costumbre muy extendido entre quienes vienen de gas o gasóleo. Una caldera tiene sentido apagarla cuando no hace falta calor, porque arranca y calienta rápido sin penalización. Una aerotermia funciona al revés: rinde mejor trabajando muchas horas a baja potencia que arrancando en frío para recuperar temperatura deprisa, porque un arranque en frío exige mucha más potencia instantánea y peor COP.

Cómo detectarlo: apagas el sistema por la noche o cuando sales de casa, y lo vuelves a encender al llegar o levantarte. La vivienda tarda en calentar y el consumo en los picos de recuperación es notablemente alto.

Qué hacer: deja el sistema en funcionamiento continuo, con la curva de calefacción ajustada y, como mucho, una reducción de 1-2 °C en horario nocturno mediante el programador del propio equipo, no apagándolo del todo.

8. Fallo real del equipo

Si has revisado los siete puntos anteriores y el consumo sigue siendo anormalmente alto, entonces sí puede haber un problema técnico: una carga de refrigerante baja, un intercambiador sucio que reduce el rendimiento, una sonda de temperatura exterior mal calibrada que hace trabajar al equipo con datos erróneos, o un compresor que ha perdido rendimiento.

Cómo detectarlo: el consumo alto viene acompañado de otros síntomas —ruidos anómalos, ciclos de desescarche excesivos, el equipo tarda mucho más de lo habitual en alcanzar temperatura, o aparecen alarmas en el display.

Qué hacer: para en este punto y llama al SAT. No sigas ajustando parámetros por tu cuenta ni abras el circuito de refrigerante bajo ningún concepto: manipularlo sin la cualificación y el equipo adecuados es tanto un riesgo para tu seguridad como una causa habitual de anulación de garantía. Un diagnóstico con manómetros y registro de temperaturas de trabajo, que solo puede hacer un técnico, es la única forma fiable de confirmarlo.

Cuándo el problema no tiene arreglo sin gastar

Sé honesto contigo mismo con esto: si tras revisar la curva, el uso y el dimensionado el consumo sigue siendo alto porque la vivienda tiene mal aislamiento estructural, no hay ajuste de software que lo compense del todo. Puedes recortar consumo optimizando el sistema, pero el techo de ahorro real está en mejorar la envolvente térmica de la casa. Es una inversión distinta, con retorno más lento, pero es la única que ataca la causa de fondo.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que la primera factura con aerotermia sea más alta de lo esperado?

Los primeros meses, sobre todo si coinciden con el invierno, el equipo y tú estáis «aprendiendo» el ajuste óptimo. No es raro que la curva de fábrica y unos hábitos aún poco optimizados generen un pico inicial que baja según ajustas el sistema.

¿Cuánto puedo ahorrar solo con la curva de calefacción?

Entre un 15 % y un 20 % en la mayoría de los casos, sin perder confort, si estaba claramente sobredimensionada desde fábrica. Es el ajuste con mejor relación entre esfuerzo y ahorro que existe.

¿La resistencia de apoyo es una señal de que el equipo está mal elegido?

Si se activa de forma puntual en olas de frío, no. Si se activa de forma habitual en un invierno normal, sí apunta a un problema de dimensionado, de curva de calefacción demasiado exigente, o de un fallo que hace perder rendimiento al compresor.

¿Puedo comprobar yo mismo si el equipo tiene una avería?

Puedes revisar los siete primeros puntos de esta lista sin ningún riesgo: son ajustes de uso y configuración. Lo que no debes hacer nunca es abrir el circuito de refrigerante, manipular presostatos o forzar componentes eléctricos: eso es trabajo de un técnico habilitado.

¿Consumir más en enero y diciembre es motivo de preocupación?

No. Esos dos meses concentran en torno al 35 % del consumo anual de una aerotermia en la mayoría de zonas climáticas de España. Es lo esperable, no una señal de fallo. Vuelve a comprobarlo en los valores de referencia de consumo mensual.

¿Qué debo llevarle al técnico si llamo al SAT por sobreconsumo?

Apunta durante una o dos semanas: temperatura exterior aproximada, horas de funcionamiento, si ves activarse la resistencia de apoyo y cualquier ruido o alarma. Esos datos aceleran mucho el diagnóstico y evitan visitas repetidas.

En resumen

  • El sobreconsumo casi nunca es una avería: la causa más frecuente, con diferencia, es una curva de calefacción demasiado alta.
  • Compara siempre tu consumo con los valores de referencia por vivienda y zona antes de alarmarte.
  • Revisa en orden: curva de calefacción, resistencia de apoyo, radiadores, aislamiento, dimensionado, tarifa eléctrica y hábitos de uso.
  • Una aerotermia rinde mejor en funcionamiento continuo que encendida y apagada como una caldera.
  • Si tras revisar todo lo anterior el consumo sigue siendo anómalo, especialmente con ruidos o alarmas, para y llama a un técnico: no manipules el circuito de refrigerante por tu cuenta.

Precios y datos orientativos a agosto de 2026. Este artículo es una guía de diagnóstico divulgativa y no sustituye la revisión de un técnico competente, especialmente ante cualquier sospecha de fallo real del equipo.

Para vigilar mejor el consumo: gran parte del sobreconsumo viene de calentar cuando no hace falta (nadie en casa, de madrugada). Un termostato inteligente con horarios y geolocalización, como el tado° Termostato Inteligente X, se instala sobre el relé de tu aerotermia y te deja programar y consultar el consumo desde el móvil — las funciones de horario básicas son gratis, las más avanzadas (IA, historial largo) van por suscripción (enlace patrocinado, comisión sin coste extra para ti).

MF

Martín Fernández

Editor de Casa Sin Gas

Investiga y contrasta fuentes técnicas, normativas y de mercado sobre aerotermia antes de publicar cada artículo. No es instalador ni técnico certificado: su trabajo es explicar con claridad lo que dicen los datos, no vender un equipo. Más sobre este proyecto →

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